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"Kate
Moony: trabajando en equipo para elaborar nuestros propios
materiales"

4.
Dificultades y soluciones.
En todo este proceso de creación
surgieron dificultades. Fueron especialmente difíciles los
comienzos, pues aunque cada componente del grupo contaba con
sus propios materiales de aula, ninguno tenía experiencia
previa en elaborar materiales en grupo. También es verdad
que en estas primeras sesiones se dedicó tiempo a realizar
lecturas que nos pudieran servir para crear un marco teórico
y metodológico a nuestro trabajo, en concreto relacionadas
con los nuevos enfoques pedagógicos basados en la
adquisición de competencias clave, el Portfolio Europeo de
las Lenguas, uso de las TIC para elaborar materiales
didácticos para la enseñanza-aprendizaje de lenguas.
Tras esta primera etapa de
improductividad, de repente todas las personas que componían
el grupo empezaron a proponer actividades y, al presentarlas
al resto del grupo y analizarlas, se nos iban ocurriendo
variaciones u otras nuevas. Hubo mucha espontaneidad en este
proceso, pues surgieron cosas que no se habían programado.
Puesto que desde el primer momento uno de nuestros objetivos
era poner dichas actividades en práctica en el aula y
comprobar sus posibles carencias o la necesidad de
modificaciones, se vio la necesidad de redactar de alguna
manera cómo trabajar con cada de ellas para que cualquier
docente que las utilizara supiera aplicarlas en el aula.
Para ello acordamos elaborar un guión común para todas las
actividades, lo que, en cierto modo y en aquel momento,
ralentizó un poco el trabajo, aunque posteriormente
consideramos que esto ha sido muy positivo y ha contribuido
a homogeneizar el aspecto global de todas las actividades.
Había que decidir igualmente el formato de las actividades a
realizar y se acordó que el entorno Flash era muy adecuado
para la presentación del material, pero sólo una persona lo
manejaba, por lo que hubo que hacer un reparto de tareas
acorde a las capacidades de cada integrante del grupo.
A nivel de coordinación, como
comprendimos que en una única reunión mensual era imposible
hacerlo todo, abrimos una comunidad en la intranet de
Educastur para poder así compartir los materiales que íbamos
elaborando y agilizar un poco todo el proceso. Sin
embargo, hubo problemas ajenos al grupo que hicieron
imposible rentabilizarla: errores en las páginas, falta de
botones para subir el material a la comunidad, problemas al
cargar algunos archivos muy pesados. Finalmente,
intentamos suplir todas estas dificultades con un uso muy
habitual (casi diario) del correo electrónico.
El fin de curso estaba cerca y, aunque
habíamos hecho más de lo que pensábamos en un primer
momento, estaba claro que había muchas cosas que retocar,
cambiar o perfeccionar. Tras un primer intento de
intentar acabarlo todo para la última sesión prevista,
decidimos por unanimidad que quizá era mejor continuar con
el trabajo un año más. Comenzamos a reunirnos al curso
siguiente pensando que el trabajo ya estaba hecho y sólo
quedaba "limar alguna cosilla". ¡Qué error! En el
proceso de revisión de las actividades realizadas el curso
anterior surgieron interesantes debates sobre la enseñanza
de idiomas, el enfoque AICLE (Aprendizaje Integrado de
Contenidos y Lenguas Extranjeras), la asignación de niveles
a las actividades. que hicieron cambiar un poco la filosofía
del trabajo y que significaron, por ejemplo, la traducción
de todas las actividades al español y al inglés o la
necesidad de disponer de todos los archivos con imágenes en
color y blanco y negro y añadir fotografías de los
materiales o de la experimentación en el aula a la
descripción de la actividad para facilitar su comprensión.
Además, no todas las actividades se pudieron llevar al aula
como nos hubiera gustado, puesto que no todas las personas
que componen el grupo estaban impartiendo inglés en ese
momento.
Como conclusión, podemos decir que
modificar las actividades y unificar su formato llevó mucho
más tiempo de lo que nos hubiéramos imaginado, de forma que
parecía que era un proceso que no tenía fin, pues siempre
había algo que cambiar (de hecho, aún estamos en esta
etapa). En este sentido, esta segunda fase se hizo un
poco más tediosa y no tan creativa como la primera. Sin
embargo, es importante mencionar el entusiasmo y dinamismo
de la totalidad de componentes del grupo y la gran sintonía
existente en todas las sesiones, por lo que, a pesar de los
problemas surgidos, se intentaron buscar soluciones en todo
momento. |